sábado, 20 de diciembre de 2008

hoy escuche tu voz


Marque tu número desde el móvil de mi madre. Lo marque como siempre lo hago desde el mio y tú no contestas. Esta vez contestaste, claro, porque no era mi número - o porque lo hize inconcientemente, bien dicen por ahí que los chispazos de coincidencia estan en el aire como universos de pequeñas cosas sobre tu cabeza-.

Y hablamos, aunque tres minutos, de lo bien que estamos. Ya sé que tú eres un parlanchín y que hiciste todo para no hablar demás, apenas las últimas noticias más prescisas.

Te quiero, no lo puedo remediar.

3 comentarios:

peregrino dijo...

Mmmm que cagada cuando es así, pero te toca irte separando, de quien sea.

Nos leemos.

peregrino dijo...

Espero aún..... espero en vano quizás?

Nos leemos.

Eve Paredes dijo...

nada es en vano, apenas injusto...