
Marque tu número desde el móvil de mi madre. Lo marque como siempre lo hago desde el mio y tú no contestas. Esta vez contestaste, claro, porque no era mi número - o porque lo hize inconcientemente, bien dicen por ahí que los chispazos de coincidencia estan en el aire como universos de pequeñas cosas sobre tu cabeza-.
Y hablamos, aunque tres minutos, de lo bien que estamos. Ya sé que tú eres un parlanchín y que hiciste todo para no hablar demás, apenas las últimas noticias más prescisas.
Te quiero, no lo puedo remediar.
Y hablamos, aunque tres minutos, de lo bien que estamos. Ya sé que tú eres un parlanchín y que hiciste todo para no hablar demás, apenas las últimas noticias más prescisas.
Te quiero, no lo puedo remediar.
3 comentarios:
Mmmm que cagada cuando es así, pero te toca irte separando, de quien sea.
Nos leemos.
Espero aún..... espero en vano quizás?
Nos leemos.
nada es en vano, apenas injusto...
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