Hice un dos por uno.
Sí. No lo había hecho tan así, tan carnal.
Al primero de la noche lo conocí un días antes que al segundo. Era un turco buenagente; ojos grandes y penetrantes, era gordo (o estaba) y no sabía hacer sexo oral. Tampoco me gustó lo demás del combo. Al segundo lo tenía ya en la piel. Un indio from the USA. Esa tarde nos habíamos besado en un bar, en lo que el amigo se hacía el distraído mirando cuadros (¿?). Nos besamos con la promesa de juntarnos por la noche. Y no fue hasta el momento en el que me subía el calzón que volví a saber de él. Sí, literal, mientras me lo subía para irme a casa. Pero no fui.
Desperté con él. Luego de una sesión golosa, gozosa, que tuvo hasta ternura. Falsa o no, sentí. Y así nomas no se siente. Pero así nomas como sentí, me dolió.
MuratRohitRawat.
*Si me he quedado sola es por falta de maldad.

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