viernes, 7 de agosto de 2015

xxx

De pronto comencé a pensar. Siento que el balance no llega. Y no sé cómo podría hacer para que llegue. Doy mi paciencia y pienso mucho en ello. Ahora mismo estoy sin saber qué quiero. No pienso en ello, pero cuando lo pienso es inevitable no sentir un bajón emocional, porque al inicio siento impotencia e inmediatamente incertidumbre. Luego logro calmarme pensando en otras cosas, pero queda un poco del bajón. No voy a pensar, no quiero pensar.

o seguiré pensando, mejor.  

2 comentarios: