De pronto comencé a pensar. Siento que el balance no llega.
Y no sé cómo podría hacer para que llegue. Doy mi paciencia y pienso mucho en
ello. Ahora mismo estoy sin saber qué quiero. No pienso en ello, pero cuando lo
pienso es inevitable no sentir un bajón emocional, porque al inicio siento
impotencia e inmediatamente incertidumbre. Luego logro calmarme pensando en
otras cosas, pero queda un poco del bajón. No voy a pensar, no quiero pensar.
o seguiré pensando, mejor.
2 comentarios:
Vaya, te tomaste 4 añitos para volver :P
Lodwig
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